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domingo, 14 de septiembre de 2014

Ante la Situación presentada en el Estado Aragua de los casos de etiología desconocida

Ante la Situación presentada en el Estado Aragua de los casos de etiología desconocida Las investigaciones de brotes, constituyen un componente importante y desafiante de la epidemiología y la salud pública, ayudan a identificar la fuente de brotes en curso y prevenir los casos adicionales, aumenta nuestro conocimiento de la(s) enfermedad(es) en estudio, proveen adiestramiento epidemiológico y fomentan la cooperación entre las comunidades clínicas y de salud pública. La razón más imperiosa para investigar un brote de cualquier enfermedad que ha sido detectado es que la(s) fuente(s) de exposición a la infección pueden continuar presentes; por lo que al identificar y eliminar la fuente de infección, podemos prevenir casos adicionales y los resultados de la investigación pueden conducir a recomendaciones o estrategias para la prevención de futuros brotes similares. Otras razones para investigar los brotes son la oportunidad: • Describir nuevas enfermedades y aprender más acerca de las enfermedades conocidas; • Evaluar las estrategias de prevención existentes, • Enseñar (y aprender) epidemiología; y • Abordar la preocupación del público respecto al brote. Un brote epidémico se define como la aparición de casos y/o muertes de algún trastorno de salud en número mayor al esperado, en un área geográfica determinada y en un período específico. No hay criterios universales que puedan aplicarse para determinar qué número de casos en exceso es suficiente para justificar una investigación. En la decisión de investigar un brote epidémico influyen factores tales como la severidad de sus consecuencias para la salud y las circunstancias particulares en que se ha producido. Pasos para realizar una investigación epidemiológica de campo A. Confirmar la ocurrencia de un brote Este conjunto de actividades debe demostrar que el número observado de casos y/ o muertes es verdaderamente mayor que el número «usual» es decir, que un brote ha ocurrido, al comparar la frecuencia observada y la esperada, definir el alcance del brote desde el punto de vista geográfico y temporal, encontrar casos para describir las características epidemiológicas de aquellos afectados e incluirlos en los estudios epidemiológicos analíticos. B. Organizar el trabajo de campo Se deben tener planes de trabajo organizados para situaciones de campo que permita atender las emergencias de salud pública. Se debe prestar especial atención y tener contemplados los aspectos administrativos, logísticos y técnicos. Se debe asegurar el abastecimiento previo de insumos mínimos para el diagnóstico, recolección, almacenaje y transporte de muestras y para el debido procesamiento y el análisis de los datos. Los equipos locales deben estar previamente organizados y listo para responder ante una situación de alerta epidemiológica con anticipación a los hechos y se les debe prestar todo el apoyo profesional y técnico cuando rebase su capacidad de respuesta: En este caso particular se debe apoyar con médicos clínicos, bioanalistas, biólogos, epidemiólogos, parasitólogos, patólogos, entomólogos así como todo profesional que pueda ayudar con su experiencia y sobre todo conocimientos a estudiar en forma integral este problema de salud pública presente. El apoyo de Servicios de Laboratorio con capacidad de respuesta oportuna debe estar disponible. C. Establecer una definición operacional de caso Es vital precisar una definición operacional de caso para los fines de la investigación del brote, que tome en cuenta condiciones o criterios de inclusión, de exclusión y restricción de acuerdo a los criterios clínicos, de laboratorio y nexos epidemiológicos, que tome en cuenta las evidencias clínicas, de precisión etiológica y de las características relevantes de la distribución de los casos notificados en función del tiempo, espacio y persona, que conlleve a construir en la forma más objetiva posible, o precisar con mayor detalle la historia natural de la enfermedad. Crear una definición de caso nos permite identificar casos de una manera simple y uniforme, además contribuye en “estandarizar” la investigación teniendo criterios claros para determinar quién debe ser un caso y quién no. Una definición de caso es única para cada situación epidémica, pero siempre está basada en medidas objetivas. Cada definición de caso incluye tres características: persona, lugar y tiempo. 1. Persona: edad, sexo, otras características relevantes cuando sean aplicables (ocupación, orientación sexual, estado civil, grupo étnico o cultural, etc.) 2. Lugar: barrio, escuela, ciudad, estado o participación en un evento específico donde se piensa que la exposición tomo lugar. 3. Tiempo: fechas durante las cuales se cree que se dio la exposición. Una definición de caso puede hacer énfasis en determinar todos los casos posibles (sensibilidad), o puede hacer énfasis en tener como casos sólo aquellos con la enfermedad exacta que estas investigando (especificidad). Generalmente empiezas con una definición amplia al comienzo de la investigación, la cual se presta para identificar cualquier persona que pueda ser catalogado o definido como “un caso (esta es una definición estadística, de la aplicación del concepto de Sensibilidad o de caso sensible). La idea principal es no correr riesgos: es mejor recoger la mayor información posible, que limitarse a una poca información. A medida que estemos más seguros de los síntomas y del posible agente involucrado, del lugar de exposición y del marco de tiempo, se podrá limitar la definición de caso con mayor grado de seguridad. A menudo, los investigadores jerarquizan todos los casos potenciales como “confirmado”, “probable” y “posible” (o “sospechoso”) para estar seguros de que nadie está quedando fuera o faltando en la recolección de los datos. 1. Caso Confirmado: síntomas característicos del agente, así como un examen de laboratorio confirmatorio de la presencia del agente o un fuerte vínculo epidemiológico con un caso confirmado por el laboratorio. 2. Probable: está confirmado que los síntomas corresponden a los del agente que explica la epidemia, pero no hay nexos epidemiológicos ni de laboratorio. 3. Posible: se reportaron síntomas que corresponden a los del agente pero no se ha obtenido la confirmación. D. Realizar la búsqueda activa de casos Importante etapa de la investigación, que permite la toma de decisiones variadas sobre los mecanismos de transmisión, o sobre el agente o del caso y en el mejor de los casos sobre los demás susceptibles, que permiten la prevención en otros grupos poblacionales. Luego de confirmado la existencia del brote, organizado el equipo de trabajo y definido operacionalmente el caso, se debe buscar en forma activa bajo una vigilancia intensificada, no contentándose con los que acudieron, acuden o acudirán a recibir atención médica, sino todos aquellas que cumplan con los criterios de inclusión. La información a recolectar durante el proceso de búsqueda de casos puede ser agrupada en cuatro categorías: • Información de identificación • Información demográfica • Información clínica • Información de factores de riesgo Usando la información mencionada anteriormente, un registro digital de casos debe ser creado por epidemiólogos con experiencia en investigaciones de epidemias. Éste permite que la información disponible sobre tiempo, persona y lugar sea organizada y revisada exhaustiva y rápidamente. Se deben adicionar nuevos casos a medida que sean identificados y todos los casos deben ser actualizados a lo largo de la investigación a medida que se obtiene nueva información y sobre todo difundirla al resto del equipo para su seguimiento y mejor conocimiento de la evolución de la enfermedad. E. Caracterizar epidemiológicamente el brote en tiempo, lugar y persona La descripción epidemiológica del brote permite caracterizar la duración, la naturaleza, el período de incubación, el período probable de exposición con su rango o amplitud, la distribución espacial con sus tasas de ataque primaria y secundaria, y la distribución por aquellas variables personales, clínicas y de exposición de los individuos y representa una excelente fuente de hipótesis que permite tomar medidas temporales lógicas y diseñar estudios epidemiológicos analíticos y las medidas de control del problema o evento de salud involucrado. Al recopilar los datos de los pacientes, las actividades de búsqueda activa de casos proporcionan información sumamente importante en cuanto a las características epidemiológicas descriptivas del brote. Al trazar y examinar en una «curva epidémica» las fechas de inicio de los casos y al analizar las características (por ejemplo, edad, sexo, raza/grupo étnico, residencia, ocupación, viaje reciente, o asistencia a eventos) de las personas enfermas, los investigadores a menudo pueden generar hipótesis en cuanto a la(s) causa(s)/fuente(s) del brote. Una curva epidémica, puede orientar los datos por tiempo y proveer evidencia de una epidemia. La forma de la curva puede ser usada para determinar el tipo y características de la epidemia (por ejemplo: origen puntual o transmisión persona a persona) y si la epidemia está en desarrollo, y define la mejor estrategia de abordaje para su lucha y control. Las distribuciones de frecuencia de factores demográficos, como edad, raza y sexo, son importantes porque proveen más información acerca de exposiciones a epidemias en potencia y riesgo de enfermedades. Los mapas de distribución de casos / sistemas de información geográfica (GIS), edad, sexo) puede ser usados para trazar ubicaciones como residencia o lugar de trabajo. Esta información puede proveer claves de los patrones de exposición en la epidemia. F. Generar hipótesis y adoptar medidas de control inmediato Las hipótesis que se generan de la descripción epidemiológica se basan sobre tres grandes aspectos: la fuente probable del agente causal del brote, el modo o mecanismo de transmisión más probable del brote y la exposición asociada a mayor riesgo de adquirirla y enfermar. La(s) fuente(s) y la(s) ruta(s) de la exposición deben determinarse para comprender por qué ocurrió el brote, cómo prevenir brotes similares en el futuro y, si el brote está en curso, cómo evitar que otros estén expuestos a la(s) fuente(s) de infección. G. Evaluar las hipótesis aplicando métodos analíticos Para evaluar las hipótesis generadas en la descripción epidemiológica, la epidemiología cuenta con la herramienta de los estudios observacionales analíticos de cohorte y de casos y control, ya que necesitamos comparar grupos de población para detectar las causas que incrementan el riesgo de enfermar o de presentar determinado desenlace en salud y proponer la (s) medida (s) de control(es) así como las mejores intervenciones de salud pública orientadas a que modifiquen positivamente esta situación observada. Los estudios de cohorte y los estudios de casos y controles son las mejores opciones para determinar la(s) causa(s) de un brote. En ambos tipos de estudio, el investigador está estudiando la población de origen de la cual surgen los casos de la enfermedad. En un estudio de cohorte, se puede usar la población total, o una muestra representativa de la misma. En un estudio de casos y controles se ubican a todos o la mayoría de los casos de la enfermedad y se hace un muestreo del grupo control. Ambos tipos de estudio son muy efectivos; el que escojas uno de ellos dependerá, entre otras cosas de las circunstancias del brote que estás investigando, la disponibilidad de recursos humanos y materiales, insumos, etc. H. Poner en marcha medidas de control específicos Con los resultados del estudio analítico y caracterización epidemiológica se dispone de evidencia para la aplicación de medidas de control inmediatas, actuando sobre el eslabón de la cadena epidemiológica más débil; con un conjunto de acciones, programas u operaciones continuas dirigidas a reducir la incidencia y/o prevalencia de un daño a la salud a niveles tales que dejen de constituir un problema de salud pública, de esa manera debemos actuar, según sea el caso, sobre la fuente de infección o el reservorio, el agente etiológico, modo de transmisión, puertas de salida y/o entrada y la protección de los susceptibles. I. Evaluar las medidas de control La vigilancia epidemiológica representa una herramienta sumamente valiosa para el monitoreo de la aplicación de las medidas de control sobre la situación de salud tanto el escenario epidémico como no epidémico: de igual manera con el uso de técnicas analíticas comparando la situación observada con la que se debe esperar si las medidas de control resultaran eficaces. J. Preparar el informe técnico de investigación de campo Se debe elaborar un informe técnico consistente, comprensible y convincente que documente el proceso y su contexto, que represente un documento científico de comunicación y difusión del conocimiento dirigidos al resto del equipo de trabajo tanto en los niveles inferiores, iguales y sobro todo con los organismos e instituciones con responsabilidad y competencia en la toma de decisiones en salud pública, de docencia y de investigación. En todo el curso de una investigación de brotes, debe evaluarse la necesidad de compartir la información con funcionarios públicos, la prensa, el público general y la población afectada por el brote; en general los medios de comunicación pueden ser un poderoso medio para compartir la información acerca de la investigación con el público y diseminar información oportuna acerca del curso de los acontecimientos evitando en lo posible ser alarmistas y siempre con énfasis en lograr los dos grandes objetivos de la comunicación que son información y Educación y en este caso particular en salud. Bibliografía D’Suze C, Fernández Silano M, Márquez B. La Investigación de Brotes En: Echezuría Marval L, Fernández Silano M, Rísquez Parra A, Rodríguez-Morales A. Editores. Temas de Epidemiologia y Salud Pública. Primera Edición. Caracas: Ediciones de la Biblioteca, EBUC, Universidad Central de Venezuela; 2013. P. 513-26.

jueves, 19 de julio de 2012

LEISHMANIASIS, GENERALIDADES HISTÓRICAS Dr. Carlos D’Suze

LEISHMANIASIS, GENERALIDADES HISTÓRICAS La Leishmaniasis es conocida por varios nombres: úlcera oriental, botón de Biskra, furúnculo de Aleppo, Furúnculo de Jericó, en Arabia Saudita es conocida como la hermana menor (Al OKTH) por estar presente en todas las familias. En América Central y Sudamérica es conocida como botón doloroso, úlcera del chiclero, úlcera de la playa, tubérculo de los bosques, tubérculo de los arbustos, buba y uta. La Leishmaniasis Tegumentaria es una enfermedad antigua. Descrita en el Viejo Testamento, en Exodus (9 y 10), y en Deutoronomio 28, quinto y último libro del Pentateuco. La enfermedad fue mencionada en los pairos de Ebers en lso Papiros Faraones 2000 años antes de Cristo, era conocido como Botón del Nilo. Esta descrita en literatura de Afganistán, Iraq, Irán, Armenia, en libros de los años 930, 970, 1130 de nuestra era. En el libro Alkanun Fi El-Tebb, libro de medicina del árabe islámico en año 1037 de nuestra era se describe un capítulo acerca de la enfermedad donde es llamada úlcera de Balkh. A principios de nuestra era fue descrita una dolencia en el Asia Central con un cuadro coincidente con sus manifestaciones actuales. Se piensa que la enfermedad se originó en Asia Central en reservorios zoonóticos, alrededor del siglo 14 pasó a la india, el mediterráneo y eventualmente al oeste de Africa. En el continente americano, representaciones de lesiones en piel y deformidades faciales han sido encontradas en piezas pre-colombinas en el Perú y Ecuador, que datan del primer siglo antes de Cristo. Ello es evidencia de que las formas cutáneas y mucocutáneas de leishmaniasis prevalecieron en el Nuevo Mundo antiguamente. Fueron encontradas cerámicas precolombinas, que datan de 400 a 900 años después de cristo, hechas por los incas en Perú, que presentan mutilaciones de labios y nariz, característica de espundia, hoy conocida como Leishmaniasis cutáneo mucosa. A través de estudios palenteológicos, fueron descubiertas momias con lesiones en piel y mucosas características de Leishmaniasis. Textos del período Inca del siglo 15 y 16, y durante la colonización española, mencionan el riesgo que corrían los trabajadores agrícolas estacionales quienes regresaban de los Andes con úlceras en la piel, en esos momentos, fueron atribuidas a la Enfermedad del Valle o Enfermedad Andina. Más tarde, las deformidades propias de la LCM en nariz y boca se conocían como Lepra blanca por su fuerte semejanza con las lesiones causadas por la lepra. Según Ganter, citado en Walton, la ocurrencia prehispánica de la leishmaniasis en Suramérica es sustentada por figuras en cerámicas de los períodos Mochica y Chimu (200-1.100 A.C.) los cuales representan con exactitud una variedad de condiciones patológicas reconocibles, incluyendo a la espundia. La leishmaniasis era conocida hace cientos de años, la primera y más importante descripción clínica fue descrita en 1.756 por Alexander Russell al examinar a un paciente Turco. Es la primera descripción en Inglés, era conocida por los nativos como “Habbet El Sene”, que significaba ulcera de medio año. La población de Aleppo diferenciaba dos formas clínicas de la enfermedad, la que ocurría en hombres que era una lesión seca y la que ocurría en mujeres, que era una lesión húmeda. La enfermedad, entonces comúnmente conocida por los europeos como " furunculo de Aleppo", "Aleppo boil", fue descrita en términos en los cuales son todavía relevantes: "después de cicatrizada, despide una deforme escara, la cual elimina residuos. ........Afecta a los nativos cuando son niños y generalmente aparece en la cara aunque también en las extremidades, ........ en los extranjeros aparece algunos meses después de arribar, pocos escapan de tenerla, pero pocas veces afecta a las personas más de una vez". Sin embargo, es hasta principios de este siglo (1.903) que Leishman en Londres descubrió los corpúsculos ovoides causantes del Kala azar, e identificado como miembro de la familia Trypanosotomidae, esto fue confirmado por Donovan en la India. Ross, ese mismo año, nombró el parásito Leishmania donovani. En 1911 Wenyon sugirió que el mosquito era el vector y en 1921 los hermanos Sergent confirmaron esto con voluntarios que fueron picados por los mosquitos y desarrollaron la enfermedad. La técnica de tinción para visualización por microscopía fue desarrollada por Giemsa en 1901 y el cultivo de parásito Nicolle en 1908, en agar sangre. El 1926, un test cutáneo fue desarrollado por Montenegro, quien introdujo la prueba intradérmica de una suspensión de organismos muertos obtenidos de cultivos. En Venezuela el primer caso clínicamente descrito fue en 1.917 y en 1.919 clínica y parasitológicamente. En la década de los cuarenta se hace el primer reporte de Leishmaniasis Cutánea Difusa (LCD). El primer caso de Leishmaniasis Visceral descrito en Venezuela, fue reportado procedente del área rural de las Mercedes del Llano en el estado Guárico en la década de los cuarenta. El Dr. José María Bengóa, primer Médico Rural del Municipio Andrés Eloy Blanco, Sanare, entre los años 1.938 -1.940 recién graduado y llegado de España le llamó la atención la presencia de unas lesiones ulcerosas en la piel en pacientes de la localidad, entonces le envía una comunicación al Dr. Sánchez Scoviza, Dermatólogo, quien le responde que esta es probablemente una patología tropical conocida como Leishmaniosis, para confirmar el diagnóstico le sugirió que le tomara una biopsia del borde de la lesión, en una lámina tomara un frotis por aposición y el resto la colocara en un frasco con formol para realizarle estudio histopatológico y se la enviara para realizar el diagnóstico. Con diversos nombres es conocida en América, la “úlcera del chiclero” es un nombre procedente de la época en que la Leishmaniasis era una enfermedad profesional de los recolectores de caucho (chicle) en México. En este tipo de Leishmaniasis las lesiones son predominantemente en cara y orejas (60% de los casos). La “Uta” es una enfermedad que aparece a gran altitud, en los valles secos de los Andes Peruanos y Ecuatorianos. El “Pian-bois” llamada así en la Guyana Francesa, causa múltiples lesiones ulcerosas, con metástasis frecuentes a lo largo de los vasos linfáticos. En Panamá y Brasil existe una forma similar denominada “Ulcera de Bejuco” y "Ferida Brava" respectivamente. A la lesión mucocutánea del nuevo mundo también se le denomina “espundia”. TABLA I HISTORIA DE LA LEISHMANIASIS • Papiro de Ebers (hacia 1.600 A.C.): “grano del Nilo “. • Biblia: sexta plaga de Egipto, promulgación de la Ley de Dios por Moisés. • Siglo X-XI: Oriente Medio y Persia, Escuela Arabe medieval de Medicina. • Nuevo Mundo: formas mucocutáneas en la época precolombina. • África y en la India desde, al menos, la mitad del siglo XVIII. • 1756, Alexander Russell: primera descripción de la enfermedad en inglés. • 1854, Villemin: denominación de Botón de Oriente. • 1885, Cunningham: parásitos como causantes de la enfermedad . • 1898, Borowsky: núcleo y kinetoplasto dentro de los amastigotes. • 1903, Leishman y Donovan y Wright: protozoo causante del kala azar. Ross : género Leishmania. • 1908, Nicolle: procedimientos de cultivo del parásito. • 1911, Wenyon: el mosquito podría ser el vector. • 1909, Lindenberg: primeras publicaciones en el Nuevo Mundo. • 1911, 1913 Vianna : clasificación del parásito como Leishmania braziliensis, y antimoniales en el tratamiento. Bates: primer caso de leishmaniasis mucocutánea. • 1921, hermanos Sergent, Parrot, Donatein y Bequet: picadura experimental en voluntarios, con desarrollo de lesión cutánea. • 1925, Adler y Theodor: agente causal y vector. • 1926, Montenegro: test cutáneo. • 1942, Vilanova : tratamiento intralesional con antimonio pentavalente. • 1957, Convit: leishmaniasis cutánea difusa. • 1968, Gunders y cols.: carácter zoonótico de la leishmaniasis; aislan L.major en Psammomys obesus. • 1985 , De la Loma y cols.: descripción de la coinfección Leishmania/VIH • 1996, Alvar y cols.: ciclo artificial antroponótico en coinfectados, a través de jeringas. Referencias 1. Organización Mundial de la Salud. Lucha contra la Leishmaniasis. Informe de un Comité de Expertos de la OMS. Serie de Informes Técnicos 793. Ginebra: 1.990 2. Basano, S. y Camargo, L.. Leishmaniosis Tegumentaria Americana: histórico, epidemiologia e perspectiva de controle. Rev, Bras. Epidemiol. Vol 7, Nro 3. 2004 3. Ousmeish Yooussef. Cutanoeus Leishmaniasis: A Historical Perspective. Clinics in Dermatology.; 17:249-254. 1999 4. WORLD HEALTH ORGANIZATION.. Control of Tropical Diseases. The Leishmaniases. Cooperation Francaise. Geneva: 1.993. 5. Walton, B. C.. American cutaneous and mucocutaneous leishmaniasis. En The Leishmaniases in Biology and Medicine. Volume II. Clinical Aspects and Control. Peters, W. y Killick-Kendrick, R. Ed. Academic Press. London. Pp. 639-664. 1.987 6. Convit, J.; De Lima, H.; Díaz, D.; Quiroga, R. y García, B. Normas Pautas y Procedimientos para la Aplicación del Tratamiento Inmunoterápico de la Leishmaniasis Cutánea Localizada. Caracas, Venezuela: M.S.A.S, Instituto de Biomedicina. 1.995 7. Reithinger Richard, Dujardin Jean-Claude, Louzir Hechmi, Pirmez Claude, Alexander Bruce, Brooker Simon. Cutaneous Leishmaniasis Review. En http://infection.thelancet.com Vol 7 September 2007.

sábado, 2 de junio de 2012

Personajes de la salud pública: Enrique Tejera

Médico, investigador científico y político. Exiliado en París por haber participado como dirigente estudiantil, en los sucesos universitarios de 1912. En Francia, tras servir en las ambulancias durante la Primera Guerra Mundial, obtiene el título de Médico Colonial en 1917. Sigue cursos de Bacteriología en el Instituto Pasteur de París, regresa a Venezuela en 1918; graduándose como Doctor en Ciencias Médicas. En Mene Grande y Trujillo descubre la existencia de la enfermedad de Chagas en Venezuela. En 1920 vuelve a Europa y realiza investigaciones, que combina con una exitosa carrera profesional. Publica numerosos trabajos en revistas médicas venezolanas y extranjeras y sus estudios sobre leishmaniasis, paludismo y los trasmisores de enfermedades tropicales, incluyendo la tripanosomiasis equina, le valen reconocimiento de instituciones extranjeras. En 1924, llega a ser director del laboratorio de Microbiología de la Sanidad Nacional, en el cual había comenzado su carrera sanitaria como exterminador de ratas, para luego ser preparador de bacteriología, ayudante de laboratorio, bacteriólogo y epidemiólogo (1924-1931). Durante el gobierno del presidente Eleazar López Contreras, fue nombrado ministro de Salubridad, Agricultura y Cría a comienzos de 1936. Sin embargo, a los 15 días, gracias a un plan madurado durante años, separa Agricultura y Cría y organiza el Ministerio de Sanidad y Asistencia Social, demostrando particular acierto en la designación de sus colaboradores: Martín Vegas, Arnoldo Gabaldón, Leopoldo García Maldonado, José Ignacio Baldó, Julio Diez, Darío Curiel y otros notables sanitaristas. A mediados del año 1936 renuncia al Ministerio de Sanidad, tras oponerse en una exposición ante el Congreso Nacional a una Ley de Defensa contra el Paludismo que según él, resultaría inútil y costosa. A partir de febrero de 1945, presidente del estado Carabobo donde realizó una obra eficaz en materia de educación, cultura y sanidad; en ese año trajo a Venezuela, y aplicó en Morón por primera vez, el DDT. Como consecuencia del 18 de octubre de 1945, se vio interrumpida su gestión de gobierno. Fue Profesor de histología normal (1926) en la Universidad Central de Venezuela, el 3 de febrero de 1926 fundó cátedra de Patología Tropical. En el campo de la investigación trabajó con éxito en la búsqueda de antibióticos a partir de los hongos microscópicos. Durante toda su vida Enrique Tejera compartió su incansable labor en la investigación y el progreso normal y científico de la medicina venezolana, con la reflexión social y política. Algunos cargos desempeñados por el doctor Tejera fueron: Presidente del Ateneo de Caracas; Presidente de La Cruz Roja Venezolana; en 1936 fue nombrado Ministro de Sanidad y Asistencia Social, Presidente y Director del Instituto Nacional de Higiene; ejerció la Cátedra de Medicina Tropical de la UCV; fue Ministro Plenipotenciario en el Reino de Bélgica, Ministro de Educación Nacional, Director ad-honorem del Instituto de Cultura Popular, Ministro Plenipotenciario en las Repúblicas de Uruguay y Paraguay, Presidente del estado Carabobo, Presidente de la Federación Médica Venezolana, Presidente de la Confederación Médica Panamericana, Presidente de la Sociedad de Ciencias Naturales, Presidente del Centro Venezolano-Francés, entre otros. Médico, investigador científico y político. Exiliado en París por haber participado como dirigente estudiantil, en los sucesos universitarios de 1912. En Francia, tras servir en las ambulancias durante la Primera Guerra Mundial, obtiene el título de Médico Colonial en 1917. Sigue cursos de Bacteriología en el Instituto Pasteur de París, regresa a Venezuela en 1918; graduándose como Doctor en Ciencias Médicas. En Mene Grande y Trujillo descubre la existencia de la enfermedad de Chagas en Venezuela. En 1920 vuelve a Europa y realiza investigaciones, que combina con una exitosa carrera profesional. Publica numerosos trabajos en revistas médicas venezolanas y extranjeras y sus estudios sobre leishmaniasis, paludismo y los trasmisores de enfermedades tropicales, incluyendo la tripanosomiasis equina, le valen reconocimiento de instituciones extranjeras. En 1924, llega a ser director del laboratorio de Microbiología de la Sanidad Nacional, en el cual había comenzado su carrera sanitaria como exterminador de ratas, para luego ser preparador de bacteriología, ayudante de laboratorio, bacteriólogo y epidemiólogo (1924-1931). Durante el gobierno del presidente Eleazar López Contreras, fue nombrado ministro de Salubridad, Agricultura y Cría a comienzos de 1936. Sin embargo, a los 15 días, gracias a un plan madurado durante años, separa Agricultura y Cría y organiza el Ministerio de Sanidad y Asistencia Social, demostrando particular acierto en la designación de sus colaboradores: Martín Vegas, Arnoldo Gabaldón, Leopoldo García Maldonado, José Ignacio Baldó, Julio Diez, Darío Curiel y otros notables sanitaristas. A mediados del año 1936 renuncia al Ministerio de Sanidad, tras oponerse en una exposición ante el Congreso Nacional a una Ley de Defensa contra el Paludismo que según él, resultaría inútil y costosa. A partir de febrero de 1945, presidente del estado Carabobo donde realizó una obra eficaz en materia de educación, cultura y sanidad; en ese año trajo a Venezuela, y aplicó en Morón por primera vez, el DDT. Como consecuencia del 18 de octubre de 1945, se vio interrumpida su gestión de gobierno. Fue Profesor de histología normal (1926) en la Universidad Central de Venezuela, el 3 de febrero de 1926 fundó cátedra de Patología Tropical. En el campo de la investigación trabajó con éxito en la búsqueda de antibióticos a partir de los hongos microscópicos. Durante toda su vida Enrique Tejera compartió su incansable labor en la investigación y el progreso normal y científico de la medicina venezolana, con la reflexión social y política. Algunos cargos desempeñados por el doctor Tejera fueron: Presidente del Ateneo de Caracas; Presidente de La Cruz Roja Venezolana; en 1936 fue nombrado Ministro de Sanidad y Asistencia Social, Presidente y Director del Instituto Nacional de Higiene; ejerció la Cátedra de Medicina Tropical de la UCV; fue Ministro Plenipotenciario en el Reino de Bélgica, Ministro de Educación Nacional, Director ad-honorem del Instituto de Cultura Popular, Ministro Plenipotenciario en las Repúblicas de Uruguay y Paraguay, Presidente del estado Carabobo, Presidente de la Federación Médica Venezolana, Presidente de la Confederación Médica Panamericana, Presidente de la Sociedad de Ciencias Naturales, Presidente del Centro Venezolano-Francés, entre otros. Fue miembro de muchas sociedades científicas y recibió numerosas distinciones honoríficas, entre éstas la Orden al Mérito en el Trabajo en su Primera Clase; Medalla de Instrucción Pública; Orden Francisco de Miranda; Gran Cordón de la Orden del Libertador; Medalla de Oro de la Federación Médica Venezolana; Gran Cordón de la Orden de la Corona de Bélgica; Gran Cordón de la Orden del Cóndor de Los Andes-Bolivia; Comendador de la Orden Carlos Finlay de Cuba; Comendador de la Orden do Cruzeiro do Sul Brasil; Oficial de la Legión de Honor, Francia; Medalla Nocht del Instituto de Medicina Tropical de Hamburgo, Alemania. Con motivo del III Congreso Medico Social Panamericano en 1951 en Caracas, en el discurso inaugural expresó: “El paludismo para Venezuela se trataba de un grave problema económico y social, cada dos horas moría de paludismo un hombre!....Antes de la campaña contra el paludismo se perdía todos los años por esa enfermedad 320.000.000 de bolívares, la lucha antipalúdica ha logrado reducir la tasa de mortalidad de 160 a 100 y luego a 10,……si desde que se emprendió la campaña antipalúdica se han gastado 60.000.000 y se han economizado 300.000.000, puede asegurarse que solo se ha tenido que invertirse en la lucha contra la malaria la quinta parte de lo que perdía anualmente la nación por causa de la terrible enfermedad”. El doctor Tejera falleció el día 28 de noviembre de 1980 a los 91 años.

El tabaco y la salud infantil

El tabaco y la salud infantil Por Dr. Carlos D’Suze Es muy bien conocido y documentado el impacto negativo que tiene el hábito tabáquico en la salud del adulto, casi todas las personas saben que fumar causa cáncer, enfermedades del corazón y otros problemas de salud graves, pero este inicio de sus efectos negativos se observan incluso antes de nacer, en el embarazo y continúan durante su proceso de crecimiento y desarrollo en la infancia. No es necesario que el niño o la madre fumen, el humo se fuma pasivamente como una combinación del humo exhalado por el fumador, así como el que es producto del cigarrillo, la pipa o el tabaco al arder. Esto se conoce como Humo de Tabaco Ambiental. Se estima que entre el 50-67% de los niños provienen de un hogar donde hay por lo menos un adulto fumador. Las consecuencias de esta exposición son evidentes a corto y largo plazo. Las mujeres que fuman durante el embarazo no solo corren un riesgo personal sino que ponen en riesgo la salud de sus bebés en desarrollo. Nada más estar donde hay humo de cigarrillo representa un riesgo para la mujer y su bebé. Los peligros de fumar durante el embarazo incluyen: • Más probabilidades de tener un aborto espontáneo, • Una de las causas de los problemas en la placenta, como Placenta Previa, Desprendimiento Prematuro de la Placenta y Ruptura Prematura de Membranas, la fuente que provee el oxígeno y el alimento al bebé durante el embarazo. • Se ha relacionado con niños con bajo peso y prematuridad al nacer, • Los bebés que nacen de madres que fumaron durante el embarazo tienen más probabilidades de tener defectos congénitos como labio leporino, paladar hendido o defectos del corazón. Este riesgo sobre la salud del humo de segunda mano, que se conoce también como fumar involuntariamente o fumar pasivamente, continúa en la infancia. Los niños son más vulnerables a los efectos del humo de tabaco en el medio ambiente debido a que todavía están desarrollándose físicamente, a que tienen un ritmo de respiración más acelerado que el de los adultos y porque no tienen control sobre su medio ambiente. Los niños con una exposición mayor al humo de segunda mano, tales como aquellos cuyas madres fuman, corren un riesgo mayor de sufrir efectos perjudiciales a la salud. En los infantes expuestos al humo de cigarrillo se ha encontrado una mayor incidencia de:  Retraso en el desarrollo intelectual, físico y neurológico, así como hasta el doble de posibilidad de padecer Síndrome de Muerte Súbita del Lactante.  Mayor riesgo de sufrir infecciones de las vías respiratorias tales como infecciones de oído, neumonía y bronquitis.  Riesgo 50% mayor de desarrollar uno o más trastornos conductuales, como problemas de aprendizaje y Trastorno por Déficit de Atención.  Los niños que han sido expuestos al Humo de Tabaco Ambiental tienen mayor probabilidad de desarrollar cáncer de pulmón durante la vida adulta, aunque NUNCA hayan sido ellos mismos fumadores.  Desencadenante y agravante de las crisis asmáticas. Fumar es dañino para todo el mundo, pero especialmente para aquellas personas que tienen asma. El tabaco irrita las vías respiratorias, haciendo que se inflamen, se estrechen y se llenen de una mucosidad pegajosa, por esta razón, si una persona con asma está expuesta al humo de tabaco en el medio ambiente, le puede provocar ataques de asma y aumentar la gravedad de los síntomas. En niños asmáticos se encontró un mayor número de crisis, una mayor incidencia de necesidad de asistir a emergencia y del número de hospitalizaciones y un menor control de su enfermedad, inclusive con medicación. Entre las poblaciones con mayor riesgo de exposición pasiva al humo del tabaco destaca la pediátrica. La ley antitabaco no se aplica en los domicilios y la prevalencia de tabaquismo domiciliario es muy elevada en los países occidentales. Lactantes y preescolares, que pasan la mayor parte del tiempo en casa y además tienen un organismo inmaduro, con mecanismos de defensa no suficientemente desarrollados, son los más vulnerables a los efectos nocivos del humo ambiental. Todas las personas expuestas al Humo de Tabaco ambiental están también expuestos a todas las sustancias toxicas que contiene, más de 4000. Abrir las ventanas o instalar ventiladores no disminuye la exposición. Por tanto: • Evite fumar en lugares cerrados, • Prohíba fumar en su hogar y vehículo, • Coloque letreros en los que declare su hogar Libre de Humo de Tabaco y de No Fumar, retire los ceniceros y todo lo que sugiera que en su casa es permitido fumar. Los ambientes 100% libres de humo de tabaco protegen tanto a los No fumadores como a los Fumadores. Nuestros hijos tienen derecho a vivir en un ambiente libre de humo. Protégelos. http://www.youngwomenshealth.org/spsmokeinfo.html, http://kidshealth.org/parent/centers/asthma_center.html, http://www.cdc.gov/spanish/tabaco/hispanic.htm, http://www.paho.org/spanish/dd/pub/10069_Fumadores.pdf Twitter: @carlosdsuze Facebook: epidemiorum salud publica e-mail: epidemiorum@gmail.com blog: http://epidemiorum.blogspot.com/

Dr. José María Bengoa: Sanareño de corazón

Dr. José María Bengoa: Sanareño de corazón
Por Dr. Carlos D’Suze Nació en Bilbao, España, el 20 de abril de 1913, en 1936 se graduó en Licenciatura en Medicina, en la Universidad de Valladolid, llegó a Venezuela en abril de 1938. A los tres meses, el Ministerio de Sanidad y Asistencia Social le ofreció un puesto como médico rural en Sanare, Estado Lara, a la que se llegaba en dos días en autobús. Sanare, un municipio de unos tres mil habitantes en el casco de la población y doce mil más en caseríos dispersos por una gran extensión de tierra montañesa. Al llegar a Sanare le llamó la atención tres cosas aparentemente independientes: la estatura baja de una gran parte de la población, que pensó tendría un origen racial; en segundo lugar observó que lo niños escolares no jugaban durante el recreo, sino que permanecían sentado en la acera del patio y pensó que se debía a que no tenían balones, aros y otros objetos de los juegos infantiles; y finalmente la llegada al dispensario de niños de 1 a 3 años de edad, hinchados, con dermatitis similares a las quemaduras y una tristeza en la mirada que dolía el alma. Tuvo que pasar varias semanas para darse cuenta que las tres observaciones tenían un mismo origen: el hambre crónica, en el primero y segundo caso; y aguda en el tercero. Instaló en el patio del dispensario unas colchonetas para que los niños desnutridos permanecieran de 8 a 10 horas, con el fin de que recibieran así la alimentación requerida. Las madres colaboraban en el trabajo. Hubo temporadas en las que el patio llegó a tener hasta 10 y 12 niños. Los enfermos se recuperaban en 3 ó 4 meses a la vez que las madres recibían la educación alimentaria apropiada. Así nació el primer Centro de Recuperación Nutricional, hoy extendidos por todo el mundo. Un día el Padre Quintana fue a visitar el Centro y le preguntó cuándo daba de alta a los niños: su respuesta fue clara y sencilla: “cuando sonríen, Padre, cuando sonríen” Por ello se dedicó a estudiar la alimentación y las condiciones de vida de la población, naciendo el libro titulado Medicina social en el medio rural venezolano, que fue editado por el Ministerio de Sanidad y Asistencia Social en 1940. Fue llamado a Caracas para organizar una Sección de Nutrición en el Ministerio de Sanidad y Asistencia Social. En la década de 1940 a 1950 se crearon una serie de instituciones, entre ellas el Instituto Nacional de Nutrición y la Escuela de Nutricionistas y Dietistas, que adquirieron cierto renombre en América Latina. En 1955, la Organización Mundial de la Salud, solicitó sus servicios al Ministerio de Sanidad, para ingresar en el Departamento de Nutrición. A partir de este momento se fueron extendiendo por todo el mundo los Centros de Recuperación Nutricional que tan buenos resultados están dando todavía. De regreso a Venezuela en 1974, tuvo la oportunidad de trabajar en el Consejo Venezolano de Investigaciones Científicas (CONICIT), cubriendo principalmente los temas de salud y nutrición, Por la misma época fue nombrado profesor del Curso de Maestría de Planificación Alimentaría y Nutricional de la Universidad Central de Venezuela y profesor visitante del MIT, en Boston. En 1983, pasa a dirigir una nueva fundación dedicada a los problemas de la nutrición y el hambre, la Fundación Cavendes, y en donde fue el Director Ejecutivo durante 13 años. Sus colaboradores y discípulos pensaron que el mejor homenaje era crear la Fundación Bengoa para la Alimentación y Nutrición “El esfuerzo por combatir y entender esa compleja interacción hambre-enfermedad lo convirtió en el primer Doctor en Nutrición de América Latina graduado en la Universidad de la Vida de Sanare. El 14 de febrero de 2002, con motivo de las actividades conmemorativas del centenario de la Organización Panamericana de Salud, se le confiere el título de Héroe de la Salud Pública, en Enero de 2004 recibe el Doctorado honoris causa por la Universidad de Alicante de España, mas recientemente, en Enero de 2006, la Universidad Simón Bolívar le confiere también el Doctorado honoris causa. El 16 de enero de 2010 falleció en Bilbao el eminente médico, sanitarista y especialista en nutrición. Nacido en el País Vasco, hizo de Venezuela su patria de acogida y residió en ella por más de 60 años.

jueves, 10 de marzo de 2011

Mortalidad en Venezuela

Índices de mortalidad en Venezuela en el año 2008

marzo 9, 2011

Por Dr. Carlos D’Suze (*)

Durante el año 2008 se registraron en Venezuela 133.651 defunciones para una tasa de mortalidad de 4,8 defunciones por cada 1.000 habitantes.

Las Enfermedades del corazón (I05-I09, I11, I13, I21-I51) están en el primer lugar con una de cada 5 defunciones registradas, con 27.542 defunciones, le sigue el Cáncer. (C00-C97) con 19.796 defunciones, el 14,8%; la mortalidad violenta (X60-Y09, Y10-Y34, Y35-Y36) con 18.522 defunciones, donde se incluyen los homicidios, suicidios y otras causas de mortalidad violenta como los eventos no determinados y la intervención legal. Estas tres primeras causas de defunción representan el 49,3% de todas las muertes registradas, una de cada dos defunciones.

Las siguientes siete causas de defunción representada por los Accidentes de Todo Tipo (V01-X59), Enfermedades Cerebrovasculares (I60-I69), Diabetes. (E10-E14), Ciertas afecciones originadas en el período perinatal (P00-P96), Enfermedades crónicas de las vías respiratorias inferiores (J40-J47), Influenza y neumonía (J09-J18), Enfermedades del hígado. (K70-K77) corresponden al 32,8% del total de defunciones y las siguientes 15 causas para completar las primeras veinticinco causas principales corresponden a un 11,6% del total de muertes.

El cambio del patrón de mortalidad en Venezuela ha tenido variaciones importantes a través del tiempo. A finales de los años treinta y principios de los cuarenta predominaban las enfermedades infecciosas y parasitarias, con la gastroenteritis, la tuberculosis y el paludismo dentro de los cuatro primeros lugares. Dos acciones de salud como fueron la lucha antimalárica y la lucha antiepidémica, entre otras medidas, logró reducir de una tasa de mortalidad general de 16, 3 defunciones por 1.000 habitantes en 1940 a 10,9 en 1950, una reducción del 31,9% en ese período de 10 años.

Ya para la década de los cincuenta Enfermedades Peculiares del primer año de vida escala una posición importante entre las primeras causas de muertes junto con el avance del cáncer, acompañando a las enfermedades del Corazón, consolidándose este nuevo patrón de mortalidad, que se afianza en la década de los sesenta cuando las Enfermedades del Corazón y el Cáncer pasan a ocupar los dos primeros lugares como causa de muerte en el país.

Los accidentes de todo tipo, de un séptimo lugar en los años cuarenta, han ascendido hasta el segundo lugar, entre finales de los años setenta y principios de los ochenta, para ocupar el tercer lugar hasta inicio de los dosmil, cuando son desplazadas por la mortalidad violenta.

La mortalidad violenta ha desplazado no solo a los accidentes del tercer lugar como causa de muerte, sino que su avance en tan corto tiempo superó las Enfermedades Cerebrovasculares (I60-I69), Ciertas afecciones originadas en el período perinatal. (P00-P96) y la Diabetes. (E10-E14), patologías con cierto tiempo ocupando del cuarto al sexto lugar como casusas de defunción en el país.

La mortalidad violenta debe ser analizada con mucha preocupación, no solo una cifra fría de número de muertes en un fin de semana, probablemente sea responsable del incremento de la tasa de mortalidad en el país luego de tener un paulatino descenso de más de 60 años de historia del Ministerio de Sanidad y Asistencia Social, subir de 4,5 defunciones por cada 1.000 habitantes a mediados de los noventa a 4,8 del año 2008, así como no mantener las proyecciones establecidas en la expectativa de vida ya que la mayoría de las defunciones ocurren en adulto joven del sexo masculino.

Referencias bibliográficas

1. Avilán Rovira J.M. Situación de salud en Venezuela según las estadísticas de mortalidad 1940-1995. Gac Méd Caracas 1998;106(2):169-196
2. MPPS Anuario de Mortalidad 2008

(*) Médico Cirujano. Especialista y Magíster Scientiarum en Epidemiología. Especialista en Pediatría y Puericultura. Profesor Cátedra de Epidemiología y Centro de Investigación en Salud Pública Dr. Jacinto Convit, Escuela de Salud Pública, Facultad de Medicina, Universidad Central de Venezuela.

jueves, 24 de febrero de 2011

Auge y dispersión del dengue en la región neotropical

Dr. Carlos D’Suze
El Dengue y el Dengue Hemorrágico han constituido desde los años 80 un grave problema de salud de salud pública en los países de la región neotropical de las Américas, por los contantes, extensos y explosivos brotes que ha generado, transformándose en una situación endémica en la región1; a pesar de los esfuerzos por parte de los Estados Miembros para contenerlo y mitigar el impacto de las epidemias2.
A partir de los años 60, su frecuencia y dispersión ha ido en aumento, paralelamente a la reinfestación de las ciudades por el mosquito vector Aedes aegypti. Este hecho ha creado las condiciones para la aparición reiterada de las formas más severas de la enfermedad: el dengue hemorrágico con dos formas clínicas posibles, el dengue hemorrágico propiamente dicho y el dengue hemorrágico con síndrome de shock, con frecuentes e importantes epidemias de dengue en Bolivia, Brasil, Colombia, Ecuador, Paraguay, Perú, Venezuela, México, toda Centroamérica, Antillas y Estados Unidos, entre otros países3.
Si bien el dengue y el dengue hemorrágico tienen alcance mundial, su surgimiento como importante problema de salud pública, es notable en las Américas. El dengue se ha tornado hiperendémico (tipos 1, 2 y 4) en muchos países de las zonas tropicales del continente americano4.
A principios de este siglo más de 2.500 millones de personas, es decir, más de dos quintas partes de la población mundial viven en zonas en riesgo de dengue y más de 100 países han informado de la presencia de esta enfermedad en su territorio. La Región de las Américas ha sido una de las más afectadas por el dengue y su forma más grave, el dengue hemorrágico5. Actualmente se estima que 3.600 millones de personas en 124 países se encuentran en riesgo de infección y 500 millones de personas infectadas cada año. Más de dos millones de casos de dengue hemorrágico se producen cada año, y 21.000 aproximadamente muertes son probablemente atribuibles al dengue6.
El dengue hemorrágico se describió en el sudeste asiático en 1960 después de las epidemias de Manila, Filipinas, y Bangkok, Tailandia. La primera gran epidemia de dengue hemorrágico en América ocurrió en Cuba en 1981, con miles de enfermos y 158 fallecidos. Aunque se logró controlar y la Región no tuvo nuevas epidemias durante siete años, la circulación simultánea de varios serotipos en un mismo país (hiperendemia) ha perpetuado el riesgo, existente aún, de nuevas epidemias de esta forma grave de dengue5.
En Venezuela, el brote epidémico por dengue, se inicia en el mes de Septiembre de 1989. Las tasas de morbilidad y mortalidad por ésta patología se ubicaron en 21 casos por cada 100.000 habitantes y una defunción por cada 1.000.000 de personas, respectivamente, llegando a morir 7 de cada 1.000 enfermos por dengue.
En el país, durante el período 1990-2010 han ocurrido varios brotes epidémicos importantes, en los años 1990, 1994, 1995, 1997, 1998, 2001, 2002 y 2007, presentándose 80.646 casos en el 2007, con una tasa de 293,4 por cada 100.000 habitantes, bajando a 172,5 en 2008 con 48.188 casos, incrementándose a 232,1 en 2009 con 65.869 casos y con la tasa de incidencia más alta de todo el período casi duplicándose la tasa con 433,3 casos por cada 100.000 habitantes en el año 2010 cuando se reportaron 124.931 casos3.
La tasa más alta de estos brotes epidémicos previos al 2010, se observó en el año 2.001 con 335, 8 por 100.000 habitantes Es de hacer notar, que uno de las metas del milenio con las cuales Venezuela está comprometida, consiste en disminuir la tasa de morbilidad por esta enfermedad para el 2015. Con la situación antes planteada, es evidente que será muy cuesta arriba que el país pueda cumplir con este compromiso3.
Durante el año 2010 se notificaron más de 1.8 millones de casos en América, de los cuales 44.656 correspondieron a la forma grave y 1.167 fallecieron. La tasa de letalidad del dengue en la región para el 2010 fue de 2,6 %. En este año, varios países registraron brotes de dengue con un número total de casos que sobrepasaron los datos históricos registrados. Entre los países que registraron brotes se menciona a Brasil, Colombia, Guatemala, Honduras, Nicaragua, México, Puerto Rico, República Dominicana, Venezuela, varios países y territorios del Caribe Inglés y francés, así como la introducción del dengue en Florida (Key West)7.
En Venezuela para 2010, los casos registrados representa la incidencia más alta de su historia, El acumulado del año es de 124.931 casos de los cuales 8,2% son hemorrágicos (10.278 casos), con una razón Fiebre Dengue/Dengue Hemorrágico de 11:1. ). Se mantiene la circulación, de los cuatro (4) Serotipos (Dengue 1, Dengue 2, Dengue 3 y Dengue 4) a predominio del serotipo 2.8
Siete Estados reportaron el 60,1 % de los casos de Dengue de ese año: Miranda, Zulia, Distrito Capital, Mérida, Aragua, Lara y Táchira, aunque los Estados con mayor riesgo fueron los Estados Amazonas y Mérida con 1.479,5 y 1085,3 casos por 100.000 habitantes, y doce Estados reportaron una tasa de incidencia por encima de la tasa nacional8.
El dengue requiere abordarse como una única enfermedad con presentaciones clínicas diferentes que van desde estados benignos hasta evolución clínica severa y desenlaces que causan la muerte9.
La Iniciativa Pediátrica de vacuna contra el Dengue, (PDVI), en la reunión de expertos del dengue de los países endémicos, la del dengue en Asia y el Pacífico y las Américas formuló recomendaciones para alcanzar los mejores datos posibles de la vigilancia del dengue. Sus recomendaciones incluyen: (1) Cada país endémico de dengue debe hacer la presentación de informes de casos de dengue en forma obligatoria, (2) los sistemas de notificación electrónica debe ser desarrollado y utilizado, (3), como mínimo, los datos de vigilancia del dengue debe incluir la incidencia, las tasas de hospitalización, las muertes por grupos de edad, (4) estudios adicionales debe ser completado para comprobar la sensibilidad del sistema; (5) los laboratorios deberán compartir los conocimientos y datos; (6) pruebas que identifican el virus del dengue se debe utilizar en pacientes con fiebre durante cuatro días o menos y las pruebas de anticuerpos se debe utilizar después de 4 días para el diagnóstico del dengue, y (7) la detección temprana y la predicción de los brotes de dengue deben ser los objetivos de los sistemas nacionales de vigilancia.6.
Referencias
1. Mazzarri, M, Mora J, Godoy O, Sequeda M. Situación del dengue y el Programa de Control de Aedes aegyptín en Venezuela, 1998. Boletín de la Dirección de Malariología y Saneamiento Ambiental, MSAS, Vol XXXVIII, Nro 2. 1998
2. OPS/OMS Dengue, Guía de Atención para Enfermos en la región de las Américas. La Paz. Bolivia, OPS/OMS 2010. En http://www.bvsde.paho.org/texcom/cd045364/dengueatencion.pdf
3. Federación Médica venezolana, Diagnóstico del Sector Salud en Venezuela. Estudios de la Enfermedades Emergentes y Reemergentes. LXIII Reunión Ordinaria de la Asamblea de la Federación Médica Venezolana. Coro, Estado Falcón. Octubre 2008
4. OPS. Programa de Enfermedades Transmisibles. Enfermedades infecciosas nuevas, emergentes y reemergentes. Boletín Epidemiológico 1995, sept; 16 (3): 1-7
5. Gustavo Kourí. El dengue, un problema creciente de salud en las Américas. Rev Panam Salud Publica 2006 Mar 19(3): 143-145. Available from: http://www.scielosp.org/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S1020-49892006000300001&lng=en
6. Mark E. B. et al. Best Practices in Dengue Surveillance: A Report from the Asia-Pacific and Americas Dengue Prevention BoardsPLoS Negl Trop Dis. 2010 November; 4(11): e890. Published online 2010 November 16. doi: 10.1371/journal.pntd.0000890.
7. OPS. Alerta Epidemiológica Actualización sobre la situación de Dengue en las Américas en http://bvs.insp.mx/local/File/2011_02_febrero_brote_dengue.pdf Publicado el 2 de febrero 2011
8. MPPS. Boletín Epidemiológico Semana 52, en http://www.mpps.gob.ve/descargas/doc/Boletin_52.pdf
9. OPS/OMS Dengue, Guía de Atención para Enfermos en la región de las Américas. La Paz. Bolivia, OPS/OMS 2010. En http://www.bvsde.paho.org/texcom/cd045364/dengueatencion.pdf

martes, 26 de octubre de 2010

Epidemiorum por Carlos D’Suze
Twitter @carlosdsuze
Los Objetivos del Desarrollo del Milenio

La Declaración del Milenio en 2000 representó un hito en cuanto a cooperación internacional, el mundo observó cómo sus líderes, reunidos en la Cumbre del Milenio, señalaron cuáles son los grandes retos del futuro y plantearon las medidas para hacerles frente. La Declaración del Milenio fue aprobada por 189 países y firmada por 147 jefes de estado y de gobierno en la Cumbre del Milenio de las Naciones Unidas celebrada en septiembre de 2000. Los Objetivos de desarrollo del Milenio (ODM), ocho ambiciosos objetivos que se intenta alcanzar para 2015, se basan directamente en las actividades y metas incluidas en la Declaración del Milenio.
Los Objetivos de desarrollo del Milenio consolidan muchos de los compromisos más importantes asumidos por separado en las cumbres y conferencias de las Naciones Unidas en la década de los 90; reconocen explícitamente la dependencia recíproca entre el crecimiento, la reducción de la pobreza y el desarrollo sostenible; consideran que el desarrollo se sustenta en la gobernabilidad democrática, el estado de derecho, el respeto de los derechos humanos, la paz y la seguridad; están basados en metas cuantificables con plazos y con indicadores para supervisar los progresos obtenidos; y combinan las responsabilidades de los países en desarrollo con las de los países desarrollados, sobre la base de una alianza mundial respaldada en la Conferencia Internacional sobre la Financiación para el Desarrollo celebrada en Monterrey, México, en 2002 y reafirmada en la Cumbre Mundial sobre Desarrollo Sostenible celebrada en Johannesburgo en agosto de 2002.
Los ODM se componen de 8 Objetivos y 21 metas cuantificables que se supervisan mediante 60 indicadores.
• Objetivo 1: Erradicar la pobreza extrema y el hambre
• Objetivo 2: Lograr la enseñanza primaria universal
• Objetivo 3: Promover la igualdad entre los géneros y la autonomía de la mujer
• Objetivo 4: Reducir la mortalidad infantil
• Objetivo 5: Mejorar la salud materna
• Objetivo 6: Combatir el VIH/SIDA, el paludismos y otras enfermedades
• Objetivo 7: garantizar la sostenibilidad del medio ambiente
• Objetivo 8: Fomentar una asociación mundial para el desarrollo
En este sentido se comprometen unir los esfuerzos por liberar a todos los hombres y mujeres de la pobreza que oprime a más de 1.000 millones de seres humanos. Por lo tanto, se establecen las metas de:
• Reducir a la mitad, para 2015 la proporción de personas de todo el mundo cuyos ingresos son inferiores a 1 dólar diario.
• Reducir a la mitad, para 2015, la proporción de personas que no tienen acceso a agua potable o no se lo pueden permitir.
• Lograr, para 2015, que todos los niños y niñas del mundo puedan terminar todo el ciclo de enseñanza primaria, y que las niñas y los niños tengan igual acceso a todos los niveles de enseñanza.
• Detener, para 2015, la propagación del VIH/SIDA y comenzar a reducir la incidencia de esa enfermedad.
• Lograr que, para el año 2020, mejoren de manera significativa las condiciones de vida de por lo menos 100 millones de habitantes de los barrios de todo el mundo.
• Elaborar estrategias que proporcionen a los jóvenes de todo el mundo la oportunidad de encontrar un trabajo decente.
• Lograr que todos puedan aprovechar los beneficios de las nuevas tecnologías, especialmente de la tecnología de la información.
• Lograr que todos los gobiernos se comprometan a establecer políticas y programas con el objeto específico de reducir la pobreza, los que se elaborarán y aplicarán en consulta con la sociedad civil.
Diez años después, los líderes del mundo se reunieron otra vez en la sede de las Naciones Unidas en Nueva York para analizar los avances, evaluar los obstáculos y las brechas existentes, y acordar estrategias y acciones concretas para alcanzar los ocho Objetivos de Desarrollo del Milenio para 2015.
Las mejoras en las vidas de los más pobres han sido inaceptablemente lentas, y que algunas de las ganancias que tanto ha costado obtener, están siendo erosionadas por las crisis medioambiental, económica y alimenticia.
El mundo posee los recursos y los conocimientos necesarios para asegurar que hasta los países más pobres, o incluso aquellos que se enfrentan a grandes obstáculos como enfermedades, aislamiento geográfico o conflictos civiles, puedan tener a su alcance los ODM.
A pesar de algunos avances, el progreso para erradicar el hambre se ha estancado, uno de cada cuatro niños de los países en vías de desarrollo pesa menos de lo que debería.
El deterioro del mercado laboral, causado por la crisis económica, ha provocado un fuerte descenso del empleo, con pérdida de puestos de trabajo, empleos vulnerables informales, con la consiguiente falta de prestaciones y seguridad laboral
Las esperanzas son cada vez más débiles de que en 2015 se logre la educación universal, a pesar de que muchos países pobres han hecho tremendos avances Las desigualdades obstaculizan el avance hacia la educación universal
La mortalidad infantil está disminuyendo, pero no lo suficientemente rápido como para alcanzar la meta La reactivación de la lucha contra la neumonía y la diarrea, junto con un refuerzo de la nutrición, podría salvar a millones de niños, sobre todo al saber que globalmente, más de un tercio de las muertes de menores son atribuibles a desnutrición
El progreso para reducir la cantidad de embarazos de adolescentes se ha estancado, lo cual deja a más madres jóvenes en situación de riesgo El uso de métodos anticonceptivos es menor entre las mujeres más pobres y las que no tienen educación.
El mundo no ha alcanzado la meta de 2010 de conservación de la biodiversidad, con posibles consecuencias muy graves.
Se deben realizar todos los esfuerzos para que la lucha contra la pobreza y las desigualdades permita reducir las brechas entre y dentro de los países y que en este mundo globalizado en que actualmente vivimos logremos un crecimiento más rápido, niveles de vida más elevados y nuevas oportunidades de desarrollo. Lo más importante los objetivos son alcanzables cuando las estrategias, políticas y programas de desarrollo son de interés nacional y existe el compromiso de cumplirlo.

Referencia: http://www.unclef.com/es/comun/docs/?path=/spanish/millenniumgoals/pdf/MDG_Report_2010_SP.pdf

martes, 21 de septiembre de 2010

Las Vacunas

Epidemiorum por Carlos D’Suze _________________________________________________________________________________
LAS VACUNAS
En 1796 Edward Jenner, un médico inglés, observó que las recolectoras de leche adquirían ocasionalmente una especie de «viruela de vaca» o «viruela vacuna» (cowpox) por el contacto continuado con estos animales, y que luego quedaban a salvo de enfermar de viruela común. Efectivamente se ha comprobado que esta viruela vacuna es una variante leve de la mortífera viruela «humana». Trabajando sobre este caso de inoculación, Jenner tomó viruela vacuna de la mano de la granjera Sarah Nelmes. Insertó este fluido a través de inyección en el brazo de un niño de ocho años, James Phipps. El pequeño mostró síntomas de la infección de viruela vacuna. Cuarenta y ocho días más tarde, después de que Phipps se hubiera recuperado completamente de tal enfermedad, el doctor Jenner le inyectó al niño infección de viruela humana, pero esta vez no mostró ningún síntoma o signo de enfermedad. De ahí proviene su nombre, vacuna de la palabra latina "vaccinus-a-um", "(vacuno).
Ha pasado mucho tiempo desde que este inicio de la vacunación contra viruela dio sus frutos al lograrse su erradicación con el último caso reportado en Somalía en 1977 y la declaratoria de la Organización Mundial de la salud como enfermedad erradicada en 1979; en Venezuela se reportó el último caso en 1956.
Actualmente se considera a la vacunación como la segunda medida más importante de salud pública después de la cloración de las aguas para el consumo dándose como un hecho que las vacunas han beneficiado clara y contundentemente a la salud infantil. Existen razones muy contundentes para vacunar:
• Las infecciones no siempre son benignas, se pueden complicar. Cuando adquiere una infección, la enfermedad, aún con el tratamiento adecuado, puede complicarse. Vacunar evita la enfermedad natural y sus complicaciones
• Ahorras dinero: Se ha demostrado que prevenir es mejor que curar.
• Las vacunas evitan epidemias Las vacunas son sin duda la mejor herramienta para prevenir epidemias. Evitan los contagios y la transmisión de persona a persona. Antes de las campañas masivas contra la poliomielitis era frecuente ver en los hospitales pediátricos de todo el mundo largas filas de niños que acudían a consulta presentando secuelas.
• Las vacunas disminuyen la posibilidad de contagio. Vacunar a la mayoría de un grupo de niños tiene un efecto protector en los niños no vacunados. Se sabe que los no vacunados disminuyen sus posibilidades de contagio por estar rodeados de niños que sí están protegidos. Este es el llamado “efecto de rebaño”.
• Algunas vacunas previenen el desarrollo de cáncer. Se ha demostrado que la vacuna contra la Hepatitis B y la Vacuna contra el Virus del Papiloma humano, previenen no sólo estas infecciones virales sino que evitan el Carcinoma de Hígado y el Cáncer cérvicouterino.
• Las vacunas son específicas. Las vacunas aumentan anticuerpos dirigidos contra la bacteria o virus cuya infección se desea evitar.
• Las vacunas son seguras Cualquier vacuna puede causar algún evento adverso por su aplicación en los niños. Sin embargo la mayoría de ellos son benignos, transitorios y fácilmente controlables.
• Las vacunas son eficaces: Ninguna vacuna es 100% eficaz, sin embargo, la mayoría protege del 70 al 97% de los vacunados, evitando la enfermedad para la que se diseñó la vacuna.
• Vacunar disminuye el ausentismo escolar y laboral: Un niño sano falta menos a la escuela o guardería. Un niño con esquema ampliado de vacunación además tiene mínimas posibilidades de enfermar y faltar por una enfermedad cubierta por el esquema nacional de vacunas.
• Vacunar evita muertes: Hace 50 años era frecuente que los niños se contagiaran de poliomielitis. Esta enfermedad se ha erradicado de muchos países y en poco tiempo seguramente se erradicará del mundo.

Referencias: http://www.zonapediatrica.com/enviar-contenido/diez-razones-para-vacunar.html
http://es.wikipedia.org/wiki/Vacuna

viernes, 27 de agosto de 2010

PREVENCION DE CAIDAS EN ADULTOS ANCIANOS
Las recomendaciones para la prevención de caídas se centran en 4 áreas.
1. todos los adultos ancianos deben hacer ejercicio de forma regular
para mejorar el equilibrio y la fuerza.
2. todos los adultos ancianos deben revisar sus medicamentos con su médico.
3. la visión deficiente está relacionada con las caídas; todos los adultos ancianos deben someterse a
controles regulares de la visión
4. Seguir la siguientes recomendaciones
a. Quite las alfombras o fijelas al piso
b. Distribuya los muebles de modo de tener el camino libre
c. Quite del piso los cables eléctricos, enrollándolos o agregue otro tomacorriente
d. Mantenga las áreas bien iluminadas, coloque una luz de noche en el pasillo de modo de iluminar el camino desde su cama al baño
e. Coloque pasamanos a ambos lados de la escalera y barras de agarre en el baño
f. Mueva los elementos de uso frecuente de los estantes altos, almacénelos cerca del nivel de la cintura
g. Levántese lentamente después de estar sentado o recostado
h. Use zapatos con suelas antideslizantes firmes, evite usar pantuflas sueltas
i. Use equipos adecuados (bastón, andador) para mayor estabilidad
http://jama.ama-assn.org/cgi/data/303/3/288/DC1/1

miércoles, 9 de junio de 2010

Accidentes de tránsito ocurridos entre el kilómetro 8 y 50 de la autopista Centro-Occidental Lara-Zulia durante el año 2007

Accidentes de tránsito ocurridos entre el kilómetro 8 y 50 de la autopista Centro-Occidental Lara-Zulia durante el año 2007
Autores: Maldonado, Gabriel1; Monagas, Andrea1; Rivero, Daniela2; Ruotolo, Antonio1; Urbaneja, Diana1; D`Suze, Carlos3 y Rodríguez, Eva-Mary3. Academia Nacional de Medicina, Caracas, Venezuela. Boletín ANM. Junio 2010. Maldonado G et al. Año 2, Nº 18. VI-1 en http://bitacoramedica.com/weblog/wp-content/uploads/2010/06/2010-2-18-VI-1.pdf
1Escuela de Medicina José María Vargas, Facultad de Medicina, Universidad Central de Venezuela.
2Escuela de Medicina Luis Razzeti, Facultad de Medicina, Universidad Central de Venezuela.
3Centro de Investigación en Salud Pública Jacinto Convit, Escuela de Salud Pública, Facultad de Medicina, Universidad Central de Venezuela. . e-mail: evamary@gmail.com
RESUMEN
Objetivos. Describir los accidentes de tránsito ocurridos en el tramo comprendido entre el kilómetro 8 y kilómetro 50 de la autopista centro occidental Lara – Zulia, durante el año 2007 mediante un sistema de información geográfico (SIG). Metodología Se realizó una investigación descriptiva, en el cual se caracterizaron los accidentes de tránsito reportados en el cuaderno de novedades diarias del puesto de vigilancia vial de Quíbor, estado Lara, según características del conductor, el vehículo y la vía. Se georreferenció cada lugar de ocurrencia de cada uno de los accidentes registrados para el lapso estudiado con un sistema de posicionamiento global (GPS); datos que fueron analizados mediante un Sistema de Información Geográfica. Resultados. Se reportaron un total de 177 accidentes de tránsito en el año 2007. El 60% del total de conductores lesionados de registraron en la primera mitad del tramo estudiado, teniendo éstos una distribución porcentual similar en hombres y mujeres. La totalidad de las mujeres acompañantes resultaron lesionadas. Sólo 8,57 y 2,62% de la vía en estudio presentaba iluminación y señalización respectivamente. La única característica común en los 42 km estudiados fue el rayado presente en toda la vía. Conclusiones. El perfil de los conductores que con mayor frecuencia se encontró fue hombre, soltero, 50% de ellos con edades comprendidas entre 28 y 45 años. El tipo de accidente más frecuente fue la colisión simple de automóviles con daños materiales. La mayor frecuencia de accidentes con víctimas se corresponde con los lugares en los cuales existen deficiencias infraestructurales de la vía.
Palabras clave: Accidente de tránsito, georreferencia, factores ambientales, SIG.

domingo, 6 de junio de 2010

Dr. José Francisco Torrealba


Nace en el hato San Roque, en las cercanías de Santa María de Ipire (estado Guárico, Venezuela), el 16 de junio de 1896. . En Caracas realiza estudios de Medicina en la Universidad Central de Venezuela, donde obtiene el título de Doctor en Ciencias Médicas, en 1922, con excelentes calificaciones.
Durante muchos años estudia, con dedicación, las enfermedades tropicales más frecuentes en la zona: paludismo, chagas, bilharziosis, parasitosis intestinales, elefantiasis, leishmaniasis, dedicando una atención especial a la Enfermedad de Chagas. Comprueba un elevado número de pacientes con esta patología, casos agudos y crónicos entre los habitantes de los ranchos de paja e insiste en la necesidad de eliminar este tipo de vivienda y en general mejorar las condiciones de salud y de vida del campesino.
Su primera publicación en la Gaceta Médica de Caracas, aparece en 1932, sobre parasitosis intestinales en Zaraza y otras poblaciones del Guárico y Anzoátegui, en 1933 sobre estudios realizados en referencia al Rhodnius prolixus y Tripanosomosis en el Distrito Zaraza (Guárico) y en 1934 publica sus observaciones sobre la aplicación del xenodiagnóstico en humanos, para el diagnóstico de la Enfermedad de Chagas.
Demuestra la presencia de T. (S) cruzi en especies de reduvídeos transmisores: Rhodnius prolixus, Triatoma maculata y Panstrongylus geniculatus y en mamíferos reservorios domésticos y silvestres. Compara la incidencia de infección por T (S) cruzi y T. Rangeli en el Distrito Roscio, estado Guárico y describe el primer caso agudo de Tripanosomosis rangeli en Venezuela. Comprueba dos nuevos tripanosomas: el T. barnolai en un mono de Venezuela y el T. itriagoi en un roedor Dasyprocta de Venezuela.  Otro aspecto importante de su actividad científica es el referente a la preparación y aplicación de extractos de protozoarios (Tripanosomas y Leishmanias) en pacientes con tumores malignos o con enfermedades enigmáticas o difíciles de curar.
Su obra científica aparece recopilada en 7 fascículos, bajo el título de: Investigaciones sobre la Enfermedad de Chagas (estado Guárico), donde incluye trabajos sobre esta enfermedad y otras patologías, así como resultados de investigaciones realizadas con otros investigadores, desde 1934 hasta 1963..
Con su sólida formación humanística, manifestó siempre honda preocupación por los problemas del país, especialmente en los aspectos de salud, educación y honestidad, pilares que él consideraba fundamentales para el progreso y desarrollo de los pueblos. Este médico rural, en sus numerosas intervenciones se refería de manera clara, precisa, sin rodeos sobre los diversos problemas de la educación, de la política, del estado grave de las viviendas, de las condiciones de los centros de salud, de los vicios (alcoholismo, tabaquismo, drogas), de los juegos en general, del niño abandonado, de las precarias condiciones de vida de los campesinos, del peculado, de los problemas universitarios, problemas de tránsito, inmigración, masa obrera, de la pobreza, no sólo de la ausencia de lo indispensable para la existencia sino también en el pensar
Recibió numerosas distinciones: Premio "Vargas", Premio "Brault" otorgado por la Academia de Medicina de París, Orden del Libertador Grado Comendador, Aplauso al Mérito de la Creole Petroleum Corporation, Profesor Honorario de la Facultad de Medicina de la Universidad de Los Andes, Miembro correspondiente de la Academia Nacional de Medicina, Miembro de The Royal Society of Tropical Medicine and Hygiene, Londres, Hijo Ilustre de Santa María de Ipire, Orden Andrés Bello (post mortem) en la Clase Banda de Honor.
También un importante número de promociones estudiantiles llevan su nombre, así como Instituciones relacionadas con la educación o la asistencia médica, como el Hospital Dr. José Francisco Torrealba de Altagracia de Orituco y el Centro de Investigación en enfermedades Tropicales Dr. Jose Francisco Torrealba de San Juan de Los Morros. Igualmente se ha escogido su nombre para designar premios que se otorgan en reconocimiento a labores de investigación o a la vida y trayectoria de ciudadanos meritorios.
Fallece el 24 de julio de 1973 en Caracas y sus restos reposan en San Juan de los Morros, donde vivió sus últimos treinta años.
Torrealba siempre resaltó su origen humilde, con la idea de llevar un mensaje de esperanza a los miles de niños que habitan nuestros campos, sin recursos y alejados de los centros de educación y significarles, con el ejemplo de estudio, responsabilidad y perseverancia que caracterizaron su vida, que es posible lograr objetivos y metas personales y luchar por el bienestar de la comunidad, aún en condiciones adversas del entorno.