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jueves, 10 de marzo de 2011

Mortalidad en Venezuela

Índices de mortalidad en Venezuela en el año 2008

marzo 9, 2011

Por Dr. Carlos D’Suze (*)

Durante el año 2008 se registraron en Venezuela 133.651 defunciones para una tasa de mortalidad de 4,8 defunciones por cada 1.000 habitantes.

Las Enfermedades del corazón (I05-I09, I11, I13, I21-I51) están en el primer lugar con una de cada 5 defunciones registradas, con 27.542 defunciones, le sigue el Cáncer. (C00-C97) con 19.796 defunciones, el 14,8%; la mortalidad violenta (X60-Y09, Y10-Y34, Y35-Y36) con 18.522 defunciones, donde se incluyen los homicidios, suicidios y otras causas de mortalidad violenta como los eventos no determinados y la intervención legal. Estas tres primeras causas de defunción representan el 49,3% de todas las muertes registradas, una de cada dos defunciones.

Las siguientes siete causas de defunción representada por los Accidentes de Todo Tipo (V01-X59), Enfermedades Cerebrovasculares (I60-I69), Diabetes. (E10-E14), Ciertas afecciones originadas en el período perinatal (P00-P96), Enfermedades crónicas de las vías respiratorias inferiores (J40-J47), Influenza y neumonía (J09-J18), Enfermedades del hígado. (K70-K77) corresponden al 32,8% del total de defunciones y las siguientes 15 causas para completar las primeras veinticinco causas principales corresponden a un 11,6% del total de muertes.

El cambio del patrón de mortalidad en Venezuela ha tenido variaciones importantes a través del tiempo. A finales de los años treinta y principios de los cuarenta predominaban las enfermedades infecciosas y parasitarias, con la gastroenteritis, la tuberculosis y el paludismo dentro de los cuatro primeros lugares. Dos acciones de salud como fueron la lucha antimalárica y la lucha antiepidémica, entre otras medidas, logró reducir de una tasa de mortalidad general de 16, 3 defunciones por 1.000 habitantes en 1940 a 10,9 en 1950, una reducción del 31,9% en ese período de 10 años.

Ya para la década de los cincuenta Enfermedades Peculiares del primer año de vida escala una posición importante entre las primeras causas de muertes junto con el avance del cáncer, acompañando a las enfermedades del Corazón, consolidándose este nuevo patrón de mortalidad, que se afianza en la década de los sesenta cuando las Enfermedades del Corazón y el Cáncer pasan a ocupar los dos primeros lugares como causa de muerte en el país.

Los accidentes de todo tipo, de un séptimo lugar en los años cuarenta, han ascendido hasta el segundo lugar, entre finales de los años setenta y principios de los ochenta, para ocupar el tercer lugar hasta inicio de los dosmil, cuando son desplazadas por la mortalidad violenta.

La mortalidad violenta ha desplazado no solo a los accidentes del tercer lugar como causa de muerte, sino que su avance en tan corto tiempo superó las Enfermedades Cerebrovasculares (I60-I69), Ciertas afecciones originadas en el período perinatal. (P00-P96) y la Diabetes. (E10-E14), patologías con cierto tiempo ocupando del cuarto al sexto lugar como casusas de defunción en el país.

La mortalidad violenta debe ser analizada con mucha preocupación, no solo una cifra fría de número de muertes en un fin de semana, probablemente sea responsable del incremento de la tasa de mortalidad en el país luego de tener un paulatino descenso de más de 60 años de historia del Ministerio de Sanidad y Asistencia Social, subir de 4,5 defunciones por cada 1.000 habitantes a mediados de los noventa a 4,8 del año 2008, así como no mantener las proyecciones establecidas en la expectativa de vida ya que la mayoría de las defunciones ocurren en adulto joven del sexo masculino.

Referencias bibliográficas

1. Avilán Rovira J.M. Situación de salud en Venezuela según las estadísticas de mortalidad 1940-1995. Gac Méd Caracas 1998;106(2):169-196
2. MPPS Anuario de Mortalidad 2008

(*) Médico Cirujano. Especialista y Magíster Scientiarum en Epidemiología. Especialista en Pediatría y Puericultura. Profesor Cátedra de Epidemiología y Centro de Investigación en Salud Pública Dr. Jacinto Convit, Escuela de Salud Pública, Facultad de Medicina, Universidad Central de Venezuela.

jueves, 24 de febrero de 2011

Auge y dispersión del dengue en la región neotropical

Dr. Carlos D’Suze
El Dengue y el Dengue Hemorrágico han constituido desde los años 80 un grave problema de salud de salud pública en los países de la región neotropical de las Américas, por los contantes, extensos y explosivos brotes que ha generado, transformándose en una situación endémica en la región1; a pesar de los esfuerzos por parte de los Estados Miembros para contenerlo y mitigar el impacto de las epidemias2.
A partir de los años 60, su frecuencia y dispersión ha ido en aumento, paralelamente a la reinfestación de las ciudades por el mosquito vector Aedes aegypti. Este hecho ha creado las condiciones para la aparición reiterada de las formas más severas de la enfermedad: el dengue hemorrágico con dos formas clínicas posibles, el dengue hemorrágico propiamente dicho y el dengue hemorrágico con síndrome de shock, con frecuentes e importantes epidemias de dengue en Bolivia, Brasil, Colombia, Ecuador, Paraguay, Perú, Venezuela, México, toda Centroamérica, Antillas y Estados Unidos, entre otros países3.
Si bien el dengue y el dengue hemorrágico tienen alcance mundial, su surgimiento como importante problema de salud pública, es notable en las Américas. El dengue se ha tornado hiperendémico (tipos 1, 2 y 4) en muchos países de las zonas tropicales del continente americano4.
A principios de este siglo más de 2.500 millones de personas, es decir, más de dos quintas partes de la población mundial viven en zonas en riesgo de dengue y más de 100 países han informado de la presencia de esta enfermedad en su territorio. La Región de las Américas ha sido una de las más afectadas por el dengue y su forma más grave, el dengue hemorrágico5. Actualmente se estima que 3.600 millones de personas en 124 países se encuentran en riesgo de infección y 500 millones de personas infectadas cada año. Más de dos millones de casos de dengue hemorrágico se producen cada año, y 21.000 aproximadamente muertes son probablemente atribuibles al dengue6.
El dengue hemorrágico se describió en el sudeste asiático en 1960 después de las epidemias de Manila, Filipinas, y Bangkok, Tailandia. La primera gran epidemia de dengue hemorrágico en América ocurrió en Cuba en 1981, con miles de enfermos y 158 fallecidos. Aunque se logró controlar y la Región no tuvo nuevas epidemias durante siete años, la circulación simultánea de varios serotipos en un mismo país (hiperendemia) ha perpetuado el riesgo, existente aún, de nuevas epidemias de esta forma grave de dengue5.
En Venezuela, el brote epidémico por dengue, se inicia en el mes de Septiembre de 1989. Las tasas de morbilidad y mortalidad por ésta patología se ubicaron en 21 casos por cada 100.000 habitantes y una defunción por cada 1.000.000 de personas, respectivamente, llegando a morir 7 de cada 1.000 enfermos por dengue.
En el país, durante el período 1990-2010 han ocurrido varios brotes epidémicos importantes, en los años 1990, 1994, 1995, 1997, 1998, 2001, 2002 y 2007, presentándose 80.646 casos en el 2007, con una tasa de 293,4 por cada 100.000 habitantes, bajando a 172,5 en 2008 con 48.188 casos, incrementándose a 232,1 en 2009 con 65.869 casos y con la tasa de incidencia más alta de todo el período casi duplicándose la tasa con 433,3 casos por cada 100.000 habitantes en el año 2010 cuando se reportaron 124.931 casos3.
La tasa más alta de estos brotes epidémicos previos al 2010, se observó en el año 2.001 con 335, 8 por 100.000 habitantes Es de hacer notar, que uno de las metas del milenio con las cuales Venezuela está comprometida, consiste en disminuir la tasa de morbilidad por esta enfermedad para el 2015. Con la situación antes planteada, es evidente que será muy cuesta arriba que el país pueda cumplir con este compromiso3.
Durante el año 2010 se notificaron más de 1.8 millones de casos en América, de los cuales 44.656 correspondieron a la forma grave y 1.167 fallecieron. La tasa de letalidad del dengue en la región para el 2010 fue de 2,6 %. En este año, varios países registraron brotes de dengue con un número total de casos que sobrepasaron los datos históricos registrados. Entre los países que registraron brotes se menciona a Brasil, Colombia, Guatemala, Honduras, Nicaragua, México, Puerto Rico, República Dominicana, Venezuela, varios países y territorios del Caribe Inglés y francés, así como la introducción del dengue en Florida (Key West)7.
En Venezuela para 2010, los casos registrados representa la incidencia más alta de su historia, El acumulado del año es de 124.931 casos de los cuales 8,2% son hemorrágicos (10.278 casos), con una razón Fiebre Dengue/Dengue Hemorrágico de 11:1. ). Se mantiene la circulación, de los cuatro (4) Serotipos (Dengue 1, Dengue 2, Dengue 3 y Dengue 4) a predominio del serotipo 2.8
Siete Estados reportaron el 60,1 % de los casos de Dengue de ese año: Miranda, Zulia, Distrito Capital, Mérida, Aragua, Lara y Táchira, aunque los Estados con mayor riesgo fueron los Estados Amazonas y Mérida con 1.479,5 y 1085,3 casos por 100.000 habitantes, y doce Estados reportaron una tasa de incidencia por encima de la tasa nacional8.
El dengue requiere abordarse como una única enfermedad con presentaciones clínicas diferentes que van desde estados benignos hasta evolución clínica severa y desenlaces que causan la muerte9.
La Iniciativa Pediátrica de vacuna contra el Dengue, (PDVI), en la reunión de expertos del dengue de los países endémicos, la del dengue en Asia y el Pacífico y las Américas formuló recomendaciones para alcanzar los mejores datos posibles de la vigilancia del dengue. Sus recomendaciones incluyen: (1) Cada país endémico de dengue debe hacer la presentación de informes de casos de dengue en forma obligatoria, (2) los sistemas de notificación electrónica debe ser desarrollado y utilizado, (3), como mínimo, los datos de vigilancia del dengue debe incluir la incidencia, las tasas de hospitalización, las muertes por grupos de edad, (4) estudios adicionales debe ser completado para comprobar la sensibilidad del sistema; (5) los laboratorios deberán compartir los conocimientos y datos; (6) pruebas que identifican el virus del dengue se debe utilizar en pacientes con fiebre durante cuatro días o menos y las pruebas de anticuerpos se debe utilizar después de 4 días para el diagnóstico del dengue, y (7) la detección temprana y la predicción de los brotes de dengue deben ser los objetivos de los sistemas nacionales de vigilancia.6.
Referencias
1. Mazzarri, M, Mora J, Godoy O, Sequeda M. Situación del dengue y el Programa de Control de Aedes aegyptín en Venezuela, 1998. Boletín de la Dirección de Malariología y Saneamiento Ambiental, MSAS, Vol XXXVIII, Nro 2. 1998
2. OPS/OMS Dengue, Guía de Atención para Enfermos en la región de las Américas. La Paz. Bolivia, OPS/OMS 2010. En http://www.bvsde.paho.org/texcom/cd045364/dengueatencion.pdf
3. Federación Médica venezolana, Diagnóstico del Sector Salud en Venezuela. Estudios de la Enfermedades Emergentes y Reemergentes. LXIII Reunión Ordinaria de la Asamblea de la Federación Médica Venezolana. Coro, Estado Falcón. Octubre 2008
4. OPS. Programa de Enfermedades Transmisibles. Enfermedades infecciosas nuevas, emergentes y reemergentes. Boletín Epidemiológico 1995, sept; 16 (3): 1-7
5. Gustavo Kourí. El dengue, un problema creciente de salud en las Américas. Rev Panam Salud Publica 2006 Mar 19(3): 143-145. Available from: http://www.scielosp.org/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S1020-49892006000300001&lng=en
6. Mark E. B. et al. Best Practices in Dengue Surveillance: A Report from the Asia-Pacific and Americas Dengue Prevention BoardsPLoS Negl Trop Dis. 2010 November; 4(11): e890. Published online 2010 November 16. doi: 10.1371/journal.pntd.0000890.
7. OPS. Alerta Epidemiológica Actualización sobre la situación de Dengue en las Américas en http://bvs.insp.mx/local/File/2011_02_febrero_brote_dengue.pdf Publicado el 2 de febrero 2011
8. MPPS. Boletín Epidemiológico Semana 52, en http://www.mpps.gob.ve/descargas/doc/Boletin_52.pdf
9. OPS/OMS Dengue, Guía de Atención para Enfermos en la región de las Américas. La Paz. Bolivia, OPS/OMS 2010. En http://www.bvsde.paho.org/texcom/cd045364/dengueatencion.pdf

martes, 26 de octubre de 2010

Epidemiorum por Carlos D’Suze
Twitter @carlosdsuze
Los Objetivos del Desarrollo del Milenio

La Declaración del Milenio en 2000 representó un hito en cuanto a cooperación internacional, el mundo observó cómo sus líderes, reunidos en la Cumbre del Milenio, señalaron cuáles son los grandes retos del futuro y plantearon las medidas para hacerles frente. La Declaración del Milenio fue aprobada por 189 países y firmada por 147 jefes de estado y de gobierno en la Cumbre del Milenio de las Naciones Unidas celebrada en septiembre de 2000. Los Objetivos de desarrollo del Milenio (ODM), ocho ambiciosos objetivos que se intenta alcanzar para 2015, se basan directamente en las actividades y metas incluidas en la Declaración del Milenio.
Los Objetivos de desarrollo del Milenio consolidan muchos de los compromisos más importantes asumidos por separado en las cumbres y conferencias de las Naciones Unidas en la década de los 90; reconocen explícitamente la dependencia recíproca entre el crecimiento, la reducción de la pobreza y el desarrollo sostenible; consideran que el desarrollo se sustenta en la gobernabilidad democrática, el estado de derecho, el respeto de los derechos humanos, la paz y la seguridad; están basados en metas cuantificables con plazos y con indicadores para supervisar los progresos obtenidos; y combinan las responsabilidades de los países en desarrollo con las de los países desarrollados, sobre la base de una alianza mundial respaldada en la Conferencia Internacional sobre la Financiación para el Desarrollo celebrada en Monterrey, México, en 2002 y reafirmada en la Cumbre Mundial sobre Desarrollo Sostenible celebrada en Johannesburgo en agosto de 2002.
Los ODM se componen de 8 Objetivos y 21 metas cuantificables que se supervisan mediante 60 indicadores.
• Objetivo 1: Erradicar la pobreza extrema y el hambre
• Objetivo 2: Lograr la enseñanza primaria universal
• Objetivo 3: Promover la igualdad entre los géneros y la autonomía de la mujer
• Objetivo 4: Reducir la mortalidad infantil
• Objetivo 5: Mejorar la salud materna
• Objetivo 6: Combatir el VIH/SIDA, el paludismos y otras enfermedades
• Objetivo 7: garantizar la sostenibilidad del medio ambiente
• Objetivo 8: Fomentar una asociación mundial para el desarrollo
En este sentido se comprometen unir los esfuerzos por liberar a todos los hombres y mujeres de la pobreza que oprime a más de 1.000 millones de seres humanos. Por lo tanto, se establecen las metas de:
• Reducir a la mitad, para 2015 la proporción de personas de todo el mundo cuyos ingresos son inferiores a 1 dólar diario.
• Reducir a la mitad, para 2015, la proporción de personas que no tienen acceso a agua potable o no se lo pueden permitir.
• Lograr, para 2015, que todos los niños y niñas del mundo puedan terminar todo el ciclo de enseñanza primaria, y que las niñas y los niños tengan igual acceso a todos los niveles de enseñanza.
• Detener, para 2015, la propagación del VIH/SIDA y comenzar a reducir la incidencia de esa enfermedad.
• Lograr que, para el año 2020, mejoren de manera significativa las condiciones de vida de por lo menos 100 millones de habitantes de los barrios de todo el mundo.
• Elaborar estrategias que proporcionen a los jóvenes de todo el mundo la oportunidad de encontrar un trabajo decente.
• Lograr que todos puedan aprovechar los beneficios de las nuevas tecnologías, especialmente de la tecnología de la información.
• Lograr que todos los gobiernos se comprometan a establecer políticas y programas con el objeto específico de reducir la pobreza, los que se elaborarán y aplicarán en consulta con la sociedad civil.
Diez años después, los líderes del mundo se reunieron otra vez en la sede de las Naciones Unidas en Nueva York para analizar los avances, evaluar los obstáculos y las brechas existentes, y acordar estrategias y acciones concretas para alcanzar los ocho Objetivos de Desarrollo del Milenio para 2015.
Las mejoras en las vidas de los más pobres han sido inaceptablemente lentas, y que algunas de las ganancias que tanto ha costado obtener, están siendo erosionadas por las crisis medioambiental, económica y alimenticia.
El mundo posee los recursos y los conocimientos necesarios para asegurar que hasta los países más pobres, o incluso aquellos que se enfrentan a grandes obstáculos como enfermedades, aislamiento geográfico o conflictos civiles, puedan tener a su alcance los ODM.
A pesar de algunos avances, el progreso para erradicar el hambre se ha estancado, uno de cada cuatro niños de los países en vías de desarrollo pesa menos de lo que debería.
El deterioro del mercado laboral, causado por la crisis económica, ha provocado un fuerte descenso del empleo, con pérdida de puestos de trabajo, empleos vulnerables informales, con la consiguiente falta de prestaciones y seguridad laboral
Las esperanzas son cada vez más débiles de que en 2015 se logre la educación universal, a pesar de que muchos países pobres han hecho tremendos avances Las desigualdades obstaculizan el avance hacia la educación universal
La mortalidad infantil está disminuyendo, pero no lo suficientemente rápido como para alcanzar la meta La reactivación de la lucha contra la neumonía y la diarrea, junto con un refuerzo de la nutrición, podría salvar a millones de niños, sobre todo al saber que globalmente, más de un tercio de las muertes de menores son atribuibles a desnutrición
El progreso para reducir la cantidad de embarazos de adolescentes se ha estancado, lo cual deja a más madres jóvenes en situación de riesgo El uso de métodos anticonceptivos es menor entre las mujeres más pobres y las que no tienen educación.
El mundo no ha alcanzado la meta de 2010 de conservación de la biodiversidad, con posibles consecuencias muy graves.
Se deben realizar todos los esfuerzos para que la lucha contra la pobreza y las desigualdades permita reducir las brechas entre y dentro de los países y que en este mundo globalizado en que actualmente vivimos logremos un crecimiento más rápido, niveles de vida más elevados y nuevas oportunidades de desarrollo. Lo más importante los objetivos son alcanzables cuando las estrategias, políticas y programas de desarrollo son de interés nacional y existe el compromiso de cumplirlo.

Referencia: http://www.unclef.com/es/comun/docs/?path=/spanish/millenniumgoals/pdf/MDG_Report_2010_SP.pdf